Una de las peores cosas que un padre o madre puede hacer con sus hijos es mostrar una paternidad o crianza inconsistente, porque así los niños no aprenderán la receta del éxito. Imagine que alguien cambiara las reglas del ajedrez cada vez que lo juega. Esa inconsistencia resultaría en que usted nunca podría aprender las estrategias que le ayuden a ganar la partida. En este artículo hablaremos acerca de cómo la consistencia puede mejorar el comportamiento de sus hijos, y también le ofreceremos algunos consejos profesionales de crianza.

La consistencia reforzará comportamientos que acaten las reglas

Este primer consejo es acerca de ser consistente con las reglas y las consecuencias que sus hijos puedan entender. Si usted es consistente y siempre recompensa el buen comportamiento de sus hijos, no solo a veces, aprenderán que seguir las reglas les da un resultado positivo. Esto también es esencial para los “sobornos” efectivos, lo cual puede ser útil si les enseña a sus hijos que aprenderse las reglas de un sistema puede beneficiarles.

Sin embargo, sus hijos pueden aprender a cómo aprovecharse del sistema si usted ofrece esos sobornos de forma inconsistente por cualquier tipo de comportamiento que le convenga en una situación inmediata. En vez de ofrecer una recompense nueva para obligar a sus hijos a hacer lo que usted quiere, cree un sistema consistente que ellos puedan aprender. De esta forma, entenderán y respetarán las reglas, en vez de desobedecerlas hasta que se les ofrezca una recompensa.

La consistencia ayuda a los niños a aprender la relación entre causa y efecto

La siguiente lección que le ofrecemos trata sobre enseñar la relación causa-efecto a través de la consistencia. Al igual que el recompensar el comportamiento positivo, el no mostrarle a sus hijos de forma consistente las consecuencias por desobedecer las reglas les enseñará que algunas veces pueden ser desobedientes y salirse con la suya.

Si usted quiere que sus hijos eviten ciertos comportamientos, le recomendamos que de forma consistente imponga consecuencias naturales a las acciones, a fin de enseñarles sobre la causa y el efecto. Por ejemplo, si su hijo es violento o se comporta mal durante el tiempo de juego, puede considerar quitarle el tiempo de juego con otros niños por un rato, como un efecto natural de sus acciones. Si no comparte sus juguetes, puede quitárselo hasta que acepte compartirlo.

Usar un solo tipo de castigo, como el “tiempo fuera”, en cada caso de mal comportamiento, es inconsistente con sus acciones específicas y no enseña causa y efecto. Este tipo de inconsistencia pueda generar que su hijo se comporte incluso peor, porque no logra ver la relación entre su error y una consecuencia cónsona.

La consistencia emocional hará que sus hijos sean más honestos

Le sugerimos ser emocionalmente consistente, para que sus hijos no teman a su reacción si algo malo ocurre. Si usted es una persona consistentemente calmada, comprensiva y respetuosa tanto en situaciones positivas como en situaciones negativas, sus hijos serán más honestos y estarán más dispuestos a sincerarse cuando cometan un error o necesiten ayuda. Tener reacciones emocionales inconsistentes, como tolerar cierto comportamiento un día, pero al día siguiente gritarle a sus hijos por ese mismo comportamiento, puede resultar en ansiedad infantil ante lo impredecible. Además, su ansiedad pudiera motivarles a guardar secretos, ya que no sabrán cómo usted reaccionará. Sin una forma saludable de expresar sus emociones, tendrán un riesgo mayor de mostrar comportamientos riesgosos a medida que crecen.

La consistencia funciona mejor si todos los cuidadores la aplican

Una de nuestras principales recomendaciones es que les explique sus reglas a otras personas que cuidan de sus hijos, como docentes, abuelos y niñeras, para que todos traten a sus hijos de forma consistente. Si sus hijos aprenden que con ciertas figuras de autoridad no pueden salirse con la suya, pero sí con otras, no aprenderán a respetar las reglas. En vez de eso, tratarán a las reglas como un juego que pueden manipular, ya que pueden comportarse mal en ciertas situaciones sin consecuencias o recompensas consistentes. Es la misma razón por la que enviar a un niño a un campo de entrenamiento (“boot camp”) no mejora su comportamiento cuando regresa a casa: es una situación diferente, con una autoridad diferente, y no está aprendiendo por qué las reglas son importantes.

Reflexiones finales

Ser un padre o madre consistente requiere de mucho esfuerzo y atención, por lo que es casi imposible ser consistente todo el tiempo. Si bien recomendamos estos tips como una guía para una crianza efectiva, también reconocemos que es importante ser flexible en diferentes situaciones.

Biografía del autor:

Andy Earle es un investigador que estudia la comunicación entre padres y adolescentes y los comportamientos riesgosos de los adolescentes. Es confundador de talkingtoteens.com y anfitrión del podcast Talking to Teens, un talk show semanal gratuito para los padres de adolescentes.

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